Las mujeres son las culpables

El parricida de Sueca dejó que su hijo hablase por teléfono con su madre para que la madre oyera la muerte del niño. La mujer escuchó el desgarrador grito del niño clamando “¡mamáaaaa! y después la llamada se cortó. La madre corrió por la calle repitiendo la llamada pero el niño no le contestó. El padre ya lo había degollado.

La causa general

Ochenta y tres años después de 1940, leo asombrada los comentarios, análisis y artículos que se publican sobre la ley de Memoria Democrática, por parte de comentaristas que se suponen democráticos y hasta de izquierdas, que sustituye a la Ley de Memoria Histórica.

La destrucción del proyecto solidario

La desfachatez y la chulería que muestran los representantes de la independencia de Cataluña, ha llegado su nivel máximo (hasta ahora) al ser atendidos, halagados y respetados como si de hombres de Estado -sea lo que sea eso- se tratara. Y han sido soportadas y hasta aplaudidas por el Presidente Sánchez y van a ser convertidas en leyes y pagadas por los presupuestos generales del Estado

El genocidio de Palestina

Hay poblaciones en el mundo que han sido maldecidas por el destino y por la comunidad internacional. Esa que está gastando la fortuna del planeta en enviarle armas, municiones, drones, aviones y ayuda económica a Ucrania, desde hace dos años y durante un tiempo indefinido, para que se defienda de Rusia, y que contempla indiferente la masacre que está cometiendo Israel contra los palestinos. Como lo ha contemplado durante 75 años.

La sanidad como negocio

Aplicando los principios irrefutables del Capitalismo, que asegura que la mejor producción y mercantilización de la vida es la que realiza la iniciativa privada, la sanidad pública, orgullo de España hace unos años, está transformándose, y no poco a poco, en un negocio privado, en manos de las grandes corporaciones sanitarias que dominan ese mercado en medio planeta. Cuyo objetivo, naturalmente, no es el de proporcionar mejor salud a la ciudadanía sino el de ganar dinero.

Afganistán, la vergüenza de los países occidentales

Afganistán, la vergüenza de los países occidentalesLas mujeres de Afganistán han hecho un llamamiento a la “comunidad internacional” para que las liberen de la esclavitud y la tortura que están sufriendo en su país desde que las tropas occidentales se fueron del país. Las mujeres afganas se quejaron patéticamente hace unos días de que todo el mundo las ha abandonado. Así lo dijeron: “El mundo nos ha abandonado.” Nadie ha respondido.

Hay clases y clases de víctimas

Hay clases y clases de víctimas Lidia Falcón – Hay clases y clases de víctimas – El Común Hay clases y clases de víctimas – El beso forzado del machista Rubiales a Jennie Hermoso ha dado la ocasión de volver a visibilizar la situación de indefensión en que se encuentran las mujeres ante la prepotencia…

Hembra

Cristina Serrano – Hembra – El Común No es que sea un insulto ni que tengamos que avergonzarnos de formar parte de la fauna animal mamífera que habita este planeta, pero Hembra asemeja a animal y Mujer evoca a persona. Deseo que esa parte del Movimiento Feminista recapacite y retome el respeto hacia la mujer que…

La España Vaciada

Lidia Falcón – La España Vaciada – Diario16 Leer artículo completo aquí «La España Vaciada» Lidia Falcón O’Neill es autora de numerosos artículos, que pueden consultarse en la siguiente dirección Visita nuestro canal de YouTube. ¡Te animamos a que saques el máximo provecho de esta experiencia ilustrándote con los conocimientos marxistas del Partido Feminista de España!

La farsa de «Sumar»

La farsa de «Sumar». Carta abierta a Yolanda Díaz Lidia Falcón – La farsa de «Sumar». Carta abierta a Yolanda Díaz – El Común La farsa de «Sumar» – Me dirijo a usted para comentarle su proyecto “Sumar». Los datos que nos ofrece de su ambicioso proyecto no permiten hacerse muchas ilusiones sobre la firmeza…