COMUNICADO DEL PARTIDO FEMINISTA DE ESPAÑA SOBRE LOS RESULTADOS DE LAS ELECCIONES EN GALICIA Y EL PAÍS VASCO – Partido Feminista de España

La Comisión Política del Partido Feminista de España, ante los resultados de los comicios celebrados en el País Vasco y en Galicia,
MANIFIESTA:

Que hay que examinar detenidamente, desde una perspectiva de izquierda, lo que están significando estas elecciones.

1º.- Era ya evidente antes de la fecha electoral que en ambas comunidades iban a ganar las formaciones políticas de derecha que gobernaban. De tal modo los buenos augurios que el PSOE y Unidas Podemos difundían resultaban totalmente infundados, producto únicamente de sus deseos, como hace la ideología idealista. Tanto las encuestas como la percepción personal de los políticos y los medios de comunicación así lo aseveraban.

2º.- El resultado de las elecciones es producto, no sólo de las condiciones sociales, económicas, políticas y emocionales de la ciudadanía de ambas comunidades, que deberíamos conocer bien después de 43 años de que se haya implantado la democracia burguesa en nuestro país, sino de manera muy importante también de la gestión que ha realizado el gobierno central ante la Alarma Sanitaria de la pandemia del COVID19.

El gobierno formado por dos coaliciones de izquierda ha sido enormemente incompetente para frenar las consecuencias desastrosas de la extensión del virus. Los retrasos en adoptar medidas de aislamiento y protección que permitieron viajes, competiciones deportivas, espectáculos, manifestaciones, hasta el mismo 14 de marzo; las carencias de material sanitario, la precariedad e ineficacia del sistema público de salud que un mes antes la ministra María Jesús Montero declaraba ser el “mejor del mundo” a pesar de que desde hace 10 años el PP lo ha desmontado sin apenas resistencia de la izquierda; las balbuceantes explicaciones del responsable de su controlador, Fernando Simón que no explicaban nada, los sermones almibarados y sentimentales de Pedro Sánchez mientras en las residencias de ancianos morían a decenas sin ser atendidos, los hospitales estaban llenos sin recursos físicos, se tenía que habilitar el Palacio de Hielo como tanatorio y el IFEMA como hospital. A la vez que el Vicepresidente de Asuntos Sociales Pablo Iglesias estaba desaparecido la mayoría del tiempo mientras los mendigos sin techo siguen tirados en las calles, los emigrantes y los refugiados no tienen derecho ni a una habitación ni a una cama de hospital, así como los temporeros de la fruta que duermen al raso sin casa ni agua corriente, y el Ministerio de Igualdad está muy ocupado redactando ley tras ley para cambiar el “género” de las personas, mientras las mujeres maltratadas quedan abandonadas a su suerte, las prostituídas encerradas en los burdeles sin comida ni asistencia, los menores tutelados en las residencias se escapaban y algunas niñas se prostituían, han sido todos hechos determinantes para la desafección de los votantes de las clases trabajadoras.

En el terreno laboral los despedidos se cuentan ya por un millón mientras la subvención económica de los ERTES ha tardado meses en abonarse y todavía quedan miles de trabajadores sin haber recibido la ayuda. Cuando se ha planteado y votado en el Parlamento la derogación “absoluta” de la Reforma Laboral impuesta por el PP, a propuesta de H. Bildu, dos horas más tarde el PSOE se aliaba con el PP para negar lo aprobado anteriormente, mientras la Ministra de Trabajo, la muy izquierdista Yolanda Díaz, no ha dicho una palabra de semejante traición.

Y el inútil Ministro de Consumo, Alberto Garzón de IU, ni ha resuelto los problemas de consumo que tiene la ciudadanía, cada vez más agobiada por el alza de los precios, ni siquiera sirve para limitar la industria del juego que causa enormes sufrimientos a los adictos y sus familias, ya que todas las casas de juego y casinos están abiertos desde hace dos meses con total libertad.

Esta desidia, indiferencia y hasta crueldad con que el gobierno de izquierda ha tratado a los más desfavorecidos cuya protección es competencia precisamente de Unidas Podemos no ha sido tomada en balde por la ciudadanía, aunque eso crean ellos.

3º.- Estamos en un momento histórico en que la izquierda marxista que antes estaba representada por IU ahora se ha convertido en una amalgama de grupos de diversas ideologías confusas y hasta esperpénticas como la que apoya la Ley Trans, y el marxismo, como método de conocimiento, únicamente se utiliza por algunos partidos extraparlamentarios como el nuestro, mientras la que tiene escaños en el Congreso y forma parte del gobierno es absolutamente ignorante hasta de su propia historia como IU, o simplemente populista, como Podemos, cuya pareja dirigente recuerda muy vivamente a la que formaron Perón y Eva en Argentina hace ochenta años, con las diferencias propias del cambio de siglo y de continente.

4º.- Pero lo que ni IU ni Podemos ha tenido en cuenta, dado que no saben analizar la realidad concreta como pide el marxismo, es que siendo minoritarios en el gobierno, con enorme diferencia de escaños ante el PSOE, la coalición Unidas Podemos únicamente pueden plegarse a las directrices no sólo de Pedro Sánchez sino de la Comisión Europea, que impone férreamente el poder del Capital. Por ello no debían haber formado gobierno con el PSOE, como desde el Partido Feminista insistimos en IU durante más de dos años, porque el resultado es el que estamos viviendo, que era de prever, y que ha fagocitado lo poco de progresista que aún tiene la coalición y ha dejado el Parlamento sin oposición de izquierda, a la vez que ha decepcionado a sus antes entusiastas votantes. La experiencia de Galicia y el País Vasco es un grito de atención de lo que puede suceder inmediatamente en Cataluña y después en las elecciones generales.

El designio de la derecha europea es el de mantener las mismas normas y directrices que han regido siempre la UE y que hundieron en la miseria a los países pobres en la crisis del 2008. No se ha escogido a Nadia Calviño como Presidenta del Grupo Europeo, cuestión que el Partido Feminista ya había previsto, en primer lugar porque es una mujer, a la vez porque los dirigentes creen que está demasiado a la izquierda al pertenecer al PSOE y además porque ese partido gobierna en coalición con los que ellos todavía consideran comunistas. Y estas condiciones, ninguna secreta, debían haberle servido al gobierno para no hacerse las estúpidas ilusiones que publicitó hasta el día antes del fracaso.

5º.- Todas esas circunstancias que tanto Podemos como IU tenían la obligación de conocer con un análisis somero de la realidad, han sido determinantes para el resultado electoral de Galicia y el País Vasco, además de las características concretas de esas autonomías. Entre las más relevantes es el nacionalismo que se ha alimentado desde hace un siglo en ellas, que constituye el cáncer de la izquierda, y que Podemos y ahora también IU apoyan porque creen que es lo progresista, y que ha llevado al rotundo fracaso de los dos partidos en esos territorios, abandonando el análisis de clase y la denuncia que debían realizar de la burguesía que ha inventado e impuesto ese discurso supremacista que engaña a una parte del proletariado.

Mientras no exista una izquierda cohesionada y coherente que haga un análisis marxista sin vergüenza ni queriendo disimular y esconderse porque lo creen anticuado, mientras acogen los nacionalismos que son el fruto de las guerras del siglo XIX, no será posible que tanto los movimientos sociales, como el sindical y las opciones políticas socialistas y feministas tengan éxito

Madrid, 15 de julio 2020. En el aniversario del asalto a la Bastilla por las mujeres revolucionarias francesas en 1789.