COMUNICADO DEL PARTIDO FEMINISTA DE ESPAÑA SOBRE LAS DECLARACIONES DE CARMEN CALVO EN LA SEXTA TELEVISIÓN

La Comisión  Política del Partido Feminista de España ante las declaraciones de la 1ª Vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, en la entrevista que le realizaron en el canal de televisión La Sexta, la noche del sábado 26 de junio de 2021, tiene que

MANIFESTAR su profundo desagrado por las afirmaciones que la Vicepresidenta vertió respecto al proyecto de Ley Trans que se pretende aprobar en el Consejo de Ministros del martes 29 de junio. Resulta absolutamente reprobable que la Sra. Calvo afirmara que la ley se presentaba para evitar las represiones y agresiones que sufre el colectivo LGTBI.

Quizá el público desinformado ignora que tanto las leyes comunes, como el Código Penal, protegen a todas las personas de recibir agresiones, vengan de quien vengan y se arguyan las motivaciones que sean, así como prohíben que se margine en ningún aspecto de su vida social o laboral a ningún hombre ni mujer por su elección sexual.

A mayor abundamiento, el año 2007 se aprobó la Ley 3/2007 de 15 de marzo Reguladora de la Rectificación Registral Relativa al Sexo de las Personas,  que establece los requisitos necesarios para que cualquiera pueda cambiar su inscripción registral y sus documentos identificativos, cuando quiera tener una apariencia física del otro sexo. Para ello es preciso que se elaboren los informes necesarios de los psicólogos, psiquiatras y endocrinos que traten a la persona que padezca disforia de género y que transcurran dos años desde el comienzo del tratamiento con hormonas. Y siempre que sea mayor de edad. Y esa ley se aprobó con el consentimiento del PSOE que es el partido al que pertenece la señora Calvo.

Pero si la ciudadanía ignora estos extremos, es evidente que la señora Vicepresidenta conoce esta legislación y el recorrido que ha realizado en los 14 años que está vigente, y lo ocultó como si en España no existiera normativa alguna sobre este supuesto, asegurando que  nunca se había exigido informe médico para cambiar de sexo, ocultando por tanto a la sociedad un tema fundamental para que pueda formarse el criterio al respecto.

Así mismo afirmó que no tenía que procederse a ningún informe médico porque la homosexualidad no es una patología, lo que falsifica el verdadero propósito del nuevo proyecto de ley. Porque nadie pretende que se proceda a una patologización de la sexualidad, ni perseguir la homosexualidad ni forzar a nadie a que sea heterosexual. Todos sabemos que esa siniestra etapa de nuestro país hace muchos años que está superada, que en la actualidad acepta, incluso, el matrimonio civil entre personas del mismo sexo.

De lo que se trata en este nuevo proyecto es que cualquier hombre o mujer pueda cambiar de sexo por su sola voluntad, sin requisitos ni médicos ni psicológicos y en consecuencia, con el mismo aspecto físico, puedan pretender que se les trate como si pertenecieran al sexo opuesto, es lo que se llama neciamente “la autodeterminación de género”, contra la que la señora Calvo se había opuesto rotundamente durante varios años y que el sábado aceptaba con total naturalidad.  La consecuencia, para las mujeres, es que serán marginadas por hombres llamados “trans” que ocuparán sus puestos de trabajo, sus competiciones deportivas, las cuotas femeninas de los partidos políticos, de los concursos y de los premios artísticos e incluso se entrometerán en los lugares de su intimidad.

El feminismo no niega los sufrimientos que ha padecido el colectivo homosexual, de cuya defensa nos hemos hecho siempre partícipes las feministas en tiempos mucho más siniestros que los de hoy. Pero es torticero que se siga recordando esa etapa como justificación de las pretensiones de los transgénero de ocupar los espacios de las mujeres, cuando éstas son las que sufren las más graves agresiones por el hecho de ser mujeres, y desde que nacen se las condena a la grandísima discriminación de llevar a cabo trabajos no pagados que les son adjudicados por su sexo, y ser víctimas de toda clase de violencias. No hay colectivo social que sume tantas víctimas de asesinatos.

Lo más preocupante fue la falsedad de afirmar que se había protegido a los menores, sin explicar cómo, cuando el proyecto que conocemos permite que desde los 12 años puedan cambiar de sexo sin haberse sometido a ningún examen médico ni psicológico.

Nada de todo ello lo ignora la señora Calvo -que si así fuera no podría ocupar el puesto político que detenta-  sino que lo oculta, lo tergiversa y engaña a la ciudadanía. Y que esto es así lo demuestra el Argumentario que firmó con el Secretario de Organización de su partido, José Luís Ábalos y varias firmas más, hace un año, en el que se oponían rotundamente a admitir semejante farsa. En ese texto negaban la “autodeterminación de género” como posibilidad legal y utilizaban los mismos argumentos que defiende el Partido Feminista de España y demás grupos que constituyen el Movimiento Feminista, y que están suficientemente difundidos.

Y más cuando en ese mismo día, 26 de junio, se habían celebrado multitud de concentraciones contra semejante proyecto de Ley, que agruparon varios miles de participantes en más de 20 ciudades españolas, convocadas por 50 organizaciones del MF, en las que se encontraban personas y asociaciones que son afiliadas a su partido o están en su órbita, a pesar de las múltiples amenazas y agresiones de todo tipo que tuvimos que soportar las feministas de esas «nuevas mujeres».

Al mismo tiempo, se han difundido multitud de tuits de las propias dirigentes del PSOE protestando por la posibilidad de que se apruebe en el Consejo de Ministros la citada ley. La responsable de las políticas de Igualdad del PSOE, Altamira Gonzalo, incluyó en un mensaje en Twitter una noticia donde se asegura que «altos cargos socialistas se sienten traicionados por el giro del Gobierno en el sprint de la Ley Trans», y añadió menciones al presidente Sánchez y al PSOE. Ella misma ha retuiteado otros mensajes donde se asegura que «muchas socialistas y feministas» están «preocupadas» y en contra de la autodeterminación de género, y se pide a las diputadas socialistas que voten en contra de la Ley Trans cuando llegue al Congreso. Aseguran, patéticamente, “que les va la vida y la dignidad en ello”.  Un titular de El Mundo dice que “los socialistas nos arrepentiremos muchos años de no haber peleado el Ministerio de Igualdad”.

El cambio de criterio respecto a lo afirmado hace un año, que mostró en la televisión la señora Calvo, con total seguridad, sin explicar las causas del mismo ni pedir disculpas por ello, resulta indignante y constituye evidentemente una traición a los principios que hasta ahora siempre había defendido su partido.

Nosotras, como dirigentes del Partido Feminista de España, que habíamos considerado a la Vicepresidenta del Gobierno una persona lúcida y coherente, que se mantenía firme en plantear la defensa de los principios del feminismo, tenemos que mostrar nuestra decepción y denunciar el cambio de postura del PSOE, que de conseguir que se apruebe dicha ley llevará a aumentar los conflictos y sufrimientos de las personas transexuales y a marginar nuevamente a las mujeres, después de dos siglos de lucha feminista.

En consecuencia, hacemos un llamamiento a todos y todas las diputadas socialistas para que en el Congreso voten en contra de este proyecto de ley, como les están pidiendo las propias afiliadas del PSOE.

Comisión Política del Partido Feminista de España.
Madrid, 27 de junio de 2021.

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