Por PFE

El progreso de España en el año 2026

Las declaraciones continuas de los miembros del gobierno insisten en que el crecimiento económico en España es el mayor de la Unión Europea, con cifras repetidas en los medios de comunicación  que estiman que el PIB creció un 2,8 % en 2025, y que prevén que la expansión continúe, con un crecimiento del 2,4 % tanto en 2026 como en 2027. A la vez, y sin constatar la contradicción que suponen, las informaciones de las secciones de economía de  la prensa,  la radio y la televisión públicas nos dicen que en estos días la tasa de paro asciende al 12% y que España cerró 2025 con un 19,5% de sus habitantes en riesgo de pobreza. En total 9.483.000 de personas sufrieron riesgo de pobreza en España en el último año.

Se considera que están en riesgo de pobreza aquellas personas que viven en hogares cuya renta es inferior al 60% de la mediana de la renta de su país o territorio, es decir, cuyos ingresos están por debajo del llamado “Umbral de pobreza”.

Otra información añade que uno de cada cinco niños está en riesgo de pobreza severa, dato que hace suponer que la familia lo padece también, otra situación es impensable. 

Estos datos atañen a los hombres, las mujeres que son más del 50% de la población  perciben 4.781,18 euros menos que los hombres al año, lo que significa una brecha salarial del 15,74%. Variable según el sector de producción y la jerarquía del puesto de trabajo. A medida que se asciende en la escala laboral las diferencias aumentan,  al punto de que en determinados sectores los puestos de dirección tienen una diferencia salarial del 30 % a favor de los hombres.

En el terreno de las pensiones públicas los resultados muestran que las mujeres perciben también 4.781,18 euros al año menos que los hombres, con la misma brecha que los salarios.

Incluso dentro de la Unión Europea existe una gran brecha entre las clases trabajadoras: la pensión más baja es de 4.479 euros y la más alta de 34.413 euros anuales. Los comentaristas afirman que España cuenta con una pensión por jubilación mayor que la marcada por la media europea, establecida en 1.443 euros al mes. Ese cálculo contiene las diferencias entre países como Alemania o Noruega y Rumania.

Después de la polémica sobre el aumento del salario mínimo vital este ha quedado fijado en 1.221, bruto. Eso significa que esta cifra es antes de descontar las cotizaciones a la Seguridad Social.

Si tenemos en cuenta los precios de la alimentación, el vestido y calzado, la vivienda, la energía, el transporte, y según el número de dependientes que tengan las familias, los españoles que están en riesgo de pobreza severa son muchos más que ese uno de cada cinco que afirma la estadística.

Si añadiéramos los gastos de droguería, perfumería, farmacia y espacios de divertimento, para tener un nivel de vida que supere el de la pobreza, no el ingreso mínimo, sino ni el salario medio de España, que alcanza a una cantidad importante de los asalariados  que se mueve en franjas de entre unos 1.600 y 2.600 euros brutos al mes, mientras que tres de cada diez trabajadores siguen por debajo de los 1.600 euros, es imposible que puedan cubrir las necesidades del español medio, mucho menos las de la española.

Resulta un misterio no aclarado por las autoridades económicas cómo pueden afirmar que España supera la crisis provocada por las contiendas bélicas que se desarrollan en el continente europeo y en Medio Oriente mejor que los demás países de la UE.

Quedan muchas cuestiones por responder: ¿a qué España se refieren los estadísticos, políticos, profesores y medios  de comunicación? ¿a los asalariados medios de la empresa privada, a los funcionarios de las escalas inferiores o medias, a los jubilados y jubiladas? ¿O a los Aldama, Koldos, Ávalos y demás ralea cuyos negocios se están desvelando en el juicio sobre su infame conducta  de los últimos años?

¿Nos informarán con veracidad del monto de lo defraudado por esos personajes a las finanzas públicas? ¿Podremos comparar cuántas viviendas y servicios hubieran podido sufragarse con el botín que apalancaron los cinco hombres situados en la cúpula del poder político y empresarial, sin que ninguna alarma sonara en ese espacio de tiempo ni entre sus compañeros ni superiores ni se tomara medida alguna que frenara el expolio a que sometieron a las cuentas públicas.?

Y sobre todo, ¿nos explicarán por qué con este panorama económico España ha aumentado el 50  % el gasto de armamento?

En definitiva, el cuerpo social, las organizaciones cívicas, los sindicatos, los partidos de izquierda, el movimiento feminista, el ecologista, las clases trabajadoras, el profesorado de los diversos niveles, los pequeños empresarios, los funcionarios que no cobran las mordidas de los Koldos, ¿cuándo se van a convencer de que es preciso acabar con el capitalismo, que no solo nos arruina sino que además se burla de nosotros?

Lidia Falcón – Presidenta del Partido Feminista de España

Visita nuestro canal de YouTube y visualiza los vídeos del PFE ¡Te animamos a que saques el máximo provecho de esta experiencia y te sumerjas en el conocimiento del Partido Feminista de España!

Te invitamos a explorar todos nuestros comunicados y acercarte a nuestra propuesta política. ¡Gracias por tu interés!

Lidia Falcón O’Neill es autora de numerosos artículos, que pueden consultarse en la siguiente dirección