COMUNICADO DEL PARTIDO FEMINISTA DE ESPAÑA ANTE LA DECISIÓN DE MARRUECOS DE AMPLIAR SUS AGUAS TERRITORIALES FRENTE A CANARIAS – Partido Feminista de España

La Comisión Política del Partido Feminista de España,

MANIFIESTA:

Su absoluta repulsa a la respuesta que la Ministra de Asuntos Exteriores Arancha González Laya ofreció a la diputada Ana Oramas de Canarias, en la sesión parlamentaria del 26 de abril, a su pregunta de cuál iba a ver la actuación de España ante la decisión del Parlamento de Marruecos de aprobar dos proyectos de ley para delimitar por primera vez sus fronteras marítimas con España y Mauritania, incluidas las aguas del Sáhara Occidental. Las leyes fijan en 12 millas el límite de las aguas territoriales y crean una zona económica exclusiva (ZEE) de 200 millas. Asimismo, la plataforma continental queda delimitada en las 350 millas. La señora González se limitó a responder, con evidente arrogancia y desprecio hacia la diputada, que Marruecos estaba cumpliendo la ley internacional.

La iniciativa de Rabat afecta a Canarias y entra en colisión con los intereses españoles en una zona rica en petróleo y minerales. Y además cumple el propósito continuado de Marruecos de apropiarse del Sáhara Occidental al que el dictador Franco, con la anuencia y complicidad del entonces príncipe Juan Carlos, dejó abandonado, en la más cobarde e inigualable rendición sin condiciones que se ha visto en países desarrollados en los últimos siglos. Lo más dramático es que posteriormente el ya monarca Juan Carlos I y los sucesivos gobiernos españoles, que se consideran democráticos, han hecho dejación absoluta de su obligación de organizar un referéndum en el territorio del Sáhara para decidir el destino del pueblo saharaui, cumpliendo así los deseos de Marruecos que para España son órdenes.

La Ministra de Asuntos Exteriores en este nuevo gobierno, autotitulado de izquierda, está comportándose con el mismo engreimiento que los gobiernos franquistas y utilizando los argumentos que le dicta el Departamento de Estado de Estados Unidos. EEUU necesita la complicidad de Rabat para mantener el control del Estrecho de Gibraltar y el Mediterráneo occidental, y es quien decide en definitiva la política internacional de España. Así lo ha demostrado durante décadas la sumisión con que los gobiernos españoles acatan las órdenes del Departamento de Estado, aunque sea cediendo la soberanía de nuestro país.

El Ministro marroquí de Asuntos Exteriores Burita quiso dejar claro que Marruecos «se aferra a su soberanía» y que «está abierto al diálogo con España [pero] en el marco de nuestros derechos estratégicos”. El país magrebí no esconde que pretende imponer «su soberanía desde Tánger hasta La Güera», en el extremo meridional de Sáhara, que Marruecos considera su provincia del sur. Rabat incluye en su mar territorial las aguas del Sáhara. Las 350 millas a las que aspira pueden llevarle a reclamar, como hace España, la titularidad de los recursos naturales de Tropic, un monte submarino con las mayores reservas conocidas de varios minerales que serán claves en la revolución verde que está por venir, imprescindibles para fabricar los paneles solares y coches eléctricos.

La explicación de nuestra Canciller ante el que se adivina conflicto con Marruecos es absolutamente inaceptable ya que ni informa sobre la postura internacional de España en este caso, ni al menos promete defender los intereses económicos y estratégicos de nuestro país, del que las Islas Canarias constituyen la última frontera del sur, y da a entender con el desdén con que responde a las preguntas de la oposición que el gobierno español no tiene ninguna intención ni de enfrentarse a Rabat en defensa de nuestros intereses ni mucho menos mencionar la ominosa situación que está viviendo la República Saharauí, ocupada militar y económicamente por el reino alauita.

Esta conducta de nuestra Ministra de Asuntos Exteriores es aún más inaceptable cuanto que pertenece a un gobierno formado por los partidos PSOE y la coalición Unidas Podemos, donde está inserta la coalición Izquierda Unida.

Siempre creímos que la izquierda defendía la independencia y la soberanía de la República Saharauí atendiendo a las obligaciones contraídas por el Estado español en su mandato colonial durante casi un siglo, y que además están ratificadas por la Organización de Naciones Unidas.

Esta dejación vergonzosa de las obligaciones internacionales por parte de un país soberano como es España, que además perjudican nuestros intereses económicos y estratégicos, amén del incumplimiento de las normas éticas fundamentales en la defensa del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, nos resulta incomprensible e inaceptable.

Exigimos explicaciones a la canciller de Exteriores, así como un pronunciamiento claro por parte del Presidente del Gobierno respecto a los propósitos que abriga en la resolución de este contencioso. Así mismo instamos a las formaciones de izquierda de este gobierno: Podemos e Izquierda Unida, cuyo silencio es también inexplicable, a que definan su postura tanto en cuanto a la apropiación de las aguas marítimas de Canarias por parte de Marruecos, como la ocupación ilegal del territorio del Sáhara.

LIDIA FALCÓN O’NEILL
Presidenta del Partido Feminista de España.

Madrid, 28 de abril 2020